El exrector de la Universidad Autónoma del Caribe, Mauricio Molinares, respondió de manera contundente a la reciente sanción emitida en su contra por el Ministerio de Educación Nacional, la cual incluye una inhabilitación de tres años para ejercer cargos o contratar con instituciones de educación superior y una multa de $40 millones (20 SMMLV).
A través de un vehemente pronunciamiento público, Molinares no solo rechazó la medida, sino que cuestionó severamente el timing y la forma en que se divulgó la decisión administrativa. Con tono firme, el exrector fue enfático al desmarcarse de cualquier conducta ilícita o malos manejos de dinero.
“En ningún momento se me ha endilgado responsabilidad de corrupción, de malos manejos o de apropiación de recursos. Es un tema netamente administrativo de cómo pagar una deuda histórica al sistema de seguridad social y al cubrimiento de pólizas dentro de unos contratos”, aseveró.
Molinares contextualizó el escenario en el que asumió la rectoría en julio de 2020, en el punto más crítico de la pandemia del COVID-19. Según sus declaraciones, recibió una institución “ad portas del cierre”, agobiada por deudas de décadas con la seguridad social, con apenas 200 o 300 estudiantes y solo dos convenios vigentes.
“Nos debatíamos entre la vida y la muerte diariamente y asumimos un reto. En muy poco tiempo tuvimos que tomar muchísimas decisiones, administrar al filo de los riesgos”, sostuvo, al tiempo que destacó que entregó la universidad con 186 convenios activos y la infraestructura física recuperada, como el emblemático Teatro Mario Ceballos Araújo y los campos deportivos del polideportivo.
Otro de los puntos álgidos de su réplica apuntó directamente contra la saliente administración del Ministerio de Educación. Molinares fustigó que el acto administrativo se hiciera público a muy pocas horas de finalizar el Gobierno del presidente Gustavo Petro, enfatizando además que la decisión aún no está en firme.
Molinares anunció que junto a su apoderado, el jurista Iván Alfaro Gómez, interpondrá los recursos administrativos de ley y, de ser necesario, acudirá a los tribunales de la vía judicial para revocar la sanción.
El exdirectivo cerró su mensaje dedicando sus palabras a su esposa, hijos, padres y allegados, manifestando que defenderá su honra y su gestión “con la ayuda de Dios y el derecho en la mano”.














