Tras ser protagonista con una asistencia y grandes jugadas en la victoria por 1
«Santos no necesitaba de eso. Y ese vagabundo de Neymar, que es idolatrado por un bando de niños, que hizo esas payasadas aquí, aún quiso provocarnos. Somos culpables por idolatrar un bando de vagabundos como ese», respondió, por su parte, el presidente del Remo, Antonio Carlos Teixeira.
Pero el incidente del martes no fue aislado. Las polémicas dentro y fuera de la cancha persiguen a Neymar desde su regreso al Santos en enero de 2025 y han eclipsado con frecuencia su rendimiento y su importancia para el equipo.
En junio Neymar tuvo que desmentir informaciones sobre un supuesto enfrentamiento con jóvenes futbolistas del Santos en el vestuario, después de que trascendiera que había recriminado el desempeño de algunos de ellos tras un empate con el Chapecoense. El atacante aseguró que existió una autocrítica colectiva, pero negó haber responsabilizado a los jugadores más jóvenes.
También recibió críticas por participar en un torneo de póker durante un día libre mientras el Santos disputaba un partido de la Copa Sudamericana, decisión que defendió al recordar que no estaba convocado y que cumplía con sus entrenamientos.
Entre las controversias de este año figuran además un altercado con el juvenil Robinho Jr. durante un entrenamiento, resuelto posteriormente con disculpas públicas; una discusión con un aficionado que lo increpó tras un empate en la Copa Sudamericana; y la polémica generada por un gesto provocador hacia la grada que el futbolista atribuyó a una simple «picazón» en la oreja.
Este año Neymar también tuvo que disculparse por utilizar una expresión considerada sexista al criticar el arbitraje de un partido y protagonizó un intercambio de provocaciones con el guardameta noruego Orjan Nyland durante la eliminación de Brasil en el Mundial.













