“Sí, claro”, fue la respuesta de Dayron, sorprendido por la llamada, pero sabiendo perfectamente de quién se trataba.
En ese entonces, julio de 2025, Dayron era el director técnico del Yaracuyanos, de la primera división del fútbol venezolano, con el que estaba haciendo una buena campaña.
El antioqueño se dispuso a escuchar atentamente lo que le iba a decir Arturo Char, pero ni por ahí sospechaba que sería una propuesta de trabajo.
Char le expuso el proyecto, la visión y la misión de su equipo y esto atrajo el interés de Dayron, quien le pidió al dirigente unas horas para tomar una decisión.
Le restaban seis meses del contrato que había firmado por un año, pero en el cual existía una cláusula que le permitía salir del club venezolano.
Tras aceptar la propuesta de Arturo, afirmó que era un “gusto” y un “placer” hacer parte del proyecto del Barranquilla FC, al que varias veces había enfrentado como técnico del Huila y Envigado.
Arturo le preguntó si podía dirigir el domingo siguiente cuando Barranquilla FC enfrentaría a Patriotas. La respuesta del antioqueño fue afirmativa.
“Nunca hemos tenido un entrenador que ya haya sido campeón y que haya ascendido un equipo a primera división”, fueron las palabras de bienvenida de Arturo Char.
Así, Dayron Pérez llegó al Barranquilla FC para reemplazar a Grigori Méndez, quien fue apartado del cargo tras perder los dos primeros partidos del torneo.

El nuevo técnico dice que encontró en el plantel a jugadores de buen pie, al que se propuso implantarle una idea de juego valiente y atrevida.
“El primer semestre fue de mucho análisis, evaluaciones y de mejorar algunos aspectos y el segundo de competir de la mejor manera. El semestre pasado fue muy bueno, y en este el equipo está mucho más afianzado, más competente y ojalá podamos ir avanzando en esos objetivos institucionales”, aseguró Dayron a .
En el semestre pasado Barranquilla FC clasificó a los cuadrangulares y, hasta la quinta fecha, estuvo peleando la posibilidad de llegar a la final del primer torneo, poniendo en aprietos a conjuntos con mayor tradición e inversión como Real Cartagena y Unión Magdalena.
El golpe en la Copa Colombia
Pero el batacazo mayor lo dio el pasado miércoles al eliminar de la Copa Colombia, por tiros desde el punto penal al Junior. Un hecho que le dio la vuelta al mundo y que ha sido considerado un papelón mayúsculo para el cuadro tiburón.
“Esto es como el hijo y el padre, hay un respeto y una admiración grande por Junior, hoy es el mejor equipo del país eso no lo va a cambiar no haber avanzado en esta fase de Copa. Les pedí a los muchachos que lo tomaran con mesura y que esto nos sirviera de plus, que sigan creyendo que tienen muchos recursos, mucha calidad, muchas condiciones y que sí son capaces. Ese plus nos tiene que servir para lo que se viene, las dos competencias, sobre todo la del torneo, para seguir afianzando el equipo, que seamos más protagonistas y en el momento oportuno, ojalá que la nómina se pueda sostener lo más que se pueda, poder acercamos al objetivo que nos pusimos, esa meta de dos a tres años de poder estar pensando en que el equipo pueda estar en primera división”.
Un valor agregado a este proceso del Barranquilla FC es que no se están trayendo refuerzos, como si lo han hecho otros equipos que buscan ascender. La apuesta sigue siendo mirar hacia las fuerzas básicas.
“Aquí la inversión y el esfuerzo tiene que ser desde las divisiones menores y la base que esperamos seguirla afianzando, que ojalá no nos la desarmen cada seis meses y seguramente ese objetivo (el ascenso) va a estar más cerca”.
Lo que sí tiene claro Dayron Pérez es que en el Barranquilla FC hay jugadores de mucha proyección y que van a marcar diferencia en el fútbol profesional de primera división.
“Hay una cantidad notable de jugadores que sé que van a ser muy importantes en el fútbol colombiano y van a trascender en el fútbol internacional”.
Entre esos nombres mencionó a Darwin Torres, Yesid García, Alberto Orozco, Mohamed Bolívar, Miguel Agámez, Jacky Muñoz, Phillipe Oviedo y Edmilson Herazo. Los cuatro últimos han hecho parte de microciclos con las selecciones Colombia sub-17 y sub-19.
“Son 9 o 10 jugadores que tranquilamente pueden tener una posibilidad en cualquier equipo de fútbol profesional de primera división”.

El nombre de Dayron Pérez se ha cotizado mucho más después de eliminar a Junior. Es un técnico en proyección, que ya ascendió al Huila, que dirigió a Envigado y a Patriotas y, aunque varios de sus antecesores (Arturo Reyes, Roberto Peñaloza, Luis Grau, David Pinillos y César Poveda) dieron el salto al Junior, eso todavía no lo tiene en sus planes.
“No lo he pensado, no me gusta saltarme mis propósitos y mis sueños. Siempre los he tratado de canalizar. Lo único que me ocupa y me compete es poner al Barranquilla FC en lo más alto y ponerlo en primera división. No he mirado qué sigue después de ahí. Sé que se va a dar, porque lo siento y este equipo va a estar en primera división y no le puedo asegurar con certeza que vaya a ser yo, pero quiero ser yo”.
Dice que si de él dependiera le encantaría quedarse 10 años en el Barranquilla FC porque dice que es un “proyecto bonito”, que no tiene nada que envidiarle a equipos de primera división.
“Pocas veces he estado feliz en un proyecto porque se han juntado el deseo de poder tener ese respaldo y esa tranquilidad de trabajar y afianzar una idea y un sentir muy propio como entrenador que uno arma para poder darle vida a una filosofía de juego. Aquí he sentido ese respaldo, esa tranquilidad para poder levantarme todos los días a querer mejorar a los que tengo a cargo. No me visualizo en otro lado, queriendo que aparezcan otras posibilidades”.
Campeón como jugador ante Junior
No es la primera vez que Dayron Pérez le amarga la vida al Junior. Como jugador del Once Caldas, en el partido de vuelta de la final del Torneo Apertura 2009, marcó el tercer gol del cuadro albo que ganó 3-1 y, contra todos los pronósticos, se coronó campeón en Barranquilla.
Ahora que trabaja en esta ciudad, los aficionados del Junior lo paran en la calle y le recuerdan a ese mediocampista zurdo, de buena técnica que aquella lluviosa tarde de domingo les hizo pasar un trago amargo.
“La mayoría son hinchas del Junior y me relacionan con ese momento, pero no ingratamente. En mí quedó marcado para toda la vida porque logré ser campeón como jugador, que no es fácil, y ser importante y determinante en ese último resultado, poder anotar y ser influyente en todo el juego. Es motivo de orgullo, enfrentamos al equipo que mejor jugaba y mejor compitió que era Junior, salvo en esos dos partidos en los que le pudimos quitar la estrella”.
Recuerda que esa fue una de sus mejores temporadas con el Once Caldas, que fue titular casi todo el torneo y que en el partido en Barranquilla sufrieron las bajas de Jhon Viáfara, Johan Fano y Jorge Casanova. También revela que Junior se interesó por sus servicios.
“Junior, después de ese título, mandó una oferta para comprar mis derechos y el Once me declaró intransferible porque querían mantener el equipo para jugar Copa Libertadores”.













