El atentado sicarial registrado la noche del domingo en el barrio San Felipe, en Barranquilla, cobró una víctima mortal. Edwin Manuel Porto Doria, de 29 años, falleció horas después de haber sido ingresado a un centro asistencial debido a la gravedad de las heridas que sufrió durante el ataque armado ocurrido en las afueras de una tienda del sector.
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Con este desenlace, el hecho de sangre deja un muerto y una mujer herida, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para establecer los responsables y confirmar si el crimen está relacionado con la disputa entre organizaciones criminales que operan en la localidad Suroccidente.
Según el informe de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el atentado ocurrió hacia las 9:20 de la noche en la parte externa de la tienda Los Cocos, ubicada en la calle 72 con carrera 22B, donde Porto Doria permanecía cuando fue sorprendido por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta.
Sin mediar palabra, el parrillero desenfundó un arma de fuego y abrió fuego en repetidas ocasiones contra el joven. Durante la ráfaga de disparos, Lauren Arrieta Quiroz, de 36 años, quien transitaba por el lugar, fue alcanzada por un proyectil perdido y también resultó herida.
Ambos fueron trasladados de urgencia a un centro asistencial. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, Edwin Manuel Porto Doria murió posteriormente como consecuencia de las lesiones, mientras que la mujer continúa recibiendo atención médica.

Las investigaciones revelan que Porto Doria había sido capturado el 25 de octubre de 2025 durante el desarrollo de la Operación Costeños H, por el delito de concierto para delinquir, y al momento del atentado cumplía una medida de detención domiciliaria.
De acuerdo con la principal hipótesis de las autoridades, el ataque estaría relacionado con la confrontación que sostienen los Costeños y la Nueva Generación del Freseo por el control de las rentas criminales en esa zona de Barranquilla, aunque esta línea investigativa continúa siendo verificada.
Durante la inspección realizada en la escena, investigadores de la Sijín recolectaron 10 vainillas calibre 9 milímetros, las cuales fueron sometidas a cadena de custodia para su análisis pericial














