En la batalla del centro del campo se impuso Rodri. Recuperó el nivel que le hizo ganar el Balón de Oro y que perdió desde que sufrió una grave lesión de rodilla en septiembre de 2024. Titular indiscutible en todo el Mundial, en el foco de la crítica por su rendimiento y defensa a ultranza de su seleccionador y compañeros. Este lunes, brilló de nuevo.
España dominó, fue mejor en la primera parte y aún así sufrió. Unai Simón tuvo su trabajo más exigente hasta la fecha en el torneo. En el minuto 37 le sacó un cabezazo a Joao Félix con el hombro y con una palomita detuvo el remate forzado de Cristiano Ronaldo tras el rechace.

Y en el 41, el travesaño salvó a España. Demasiado espacio para Nuno Mendes en la frontal del área a la salida de un córner, no se lo pensó, su remate lo tocó Pedro Porro con la cabeza y se fue al palo.
Avisos de Portugal ante el dominio de España. El descanso ayudó a encontrarse a los lusos, pero España se reencontró con el paso de los minutos y con la lesión de Nuno Mendes, en la primera y única vez que Lamine Yamal le pudo ganar en el uno contra uno.
Insistió España. Como insistió Luis De la Fuente en su confianza en sumar para la causa a Mikel Merino. Una lesión en el pie le dejó cuatro meses sin jugar. Desde finales de enero a finales de mayo, pero la confianza era ciega.
Y esa confianza tuvo premio. El oportunismo de Mikel Merino volvió a aparecer un día clave. Ya lo hizo en la Eurocopa 2024 en los cuartos de final contra Alemania… en Alemania. Su gol en el minuto 91 dio la clasificación a España, y repitió el guion este lunes en Dallas contra Portugal.

La clarividencia de Olmo no tuvo éxito, pero sí la de Ferran Torres. Con libertad en todo el frente del ataque y asumiendo un nuevo rol filtró el balón para que Mikel Merino plasmase todos sus conceptos de ‘9’ que ha ido cogiendo estos dos últimos años en el Arsenal para superar a Diogo Costa, repetir su icónica celebración, como su padre Ángel Miguel, dando la vuelta al banderín del córner para meter a España en cuartos de final del Mundial.
No sin sufrimiento, ya que Bernardo Silva y Joao Neves, este en la última jornada, rozaron el empate en dos remates que se fueron fuera por poco.














