También admitió que cuando inició su andadura en la selección «no había un camino marcado» y que mejoraron «lo que se hizo en el pasado Mundial».
«Hoy es un día y una noche triste para todo el pueblo ecuatoriano porque había despertado una gran ilusión y una gran expectativa por lo hecho a lo largo de este tiempo que llevamos juntos», apuntó el argentino tras la derrota que puso fin al sueño mundialista de los ecuatorianos, que llegaron a dieciseisavos tras una victoria histórica contra Alemania.
Sin embargo, el argentino también destacó que le «hubiese encantado» seguir y remarcó la creación de un vestuario con una «hermandad extraordinaria» y agradeció la «entrega», «respeto» y «compromiso» de ese «grupo de guerreros».
El entrenador, al término del encuentro contra México, ya manifestó su «agradecimiento a los jugadores y al país» e incidió en que no tenía «reproches«.














