- El Gobierno colombiano puso a disposición de Venezuela todas sus capacidades de atención y respuesta ante emergencias, luego de los dos potentes terremotos que han dejado al menos 164 muertos y 971 heridos. Las autoridades venezolanas decretaron el estado de emergencia mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
Colombia expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y anunció la activación de sus capacidades institucionales para apoyar las labores de atención tras los fuertes terremotos registrados el miércoles en el Caribe venezolano.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, informó que las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Defensa Civil ya iniciaron la coordinación de acciones preparatorias junto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el fin de brindar el apoyo que requiera el país vecino.
«Nuestra solidaridad con el pueblo venezolano tras el terremoto que hoy enluta y afecta a tantas familias», manifestó el funcionario, al tiempo que destacó que frente a este tipo de emergencias prevalece la cooperación entre naciones hermanas.
Por su parte, el director de la UNGRD, Javier Pava, confirmó la activación de los equipos de búsqueda y rescate del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y señaló que cualquier desplazamiento de personal o recursos será coordinado a través de los canales diplomáticos correspondientes.
La emergencia se produjo tras la ocurrencia de dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia, fenómeno identificado por el sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos como un «doblete sísmico», una situación poco frecuente en la que dos fuertes movimientos telúricos ocurren casi simultáneamente en la misma zona.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que el balance preliminar deja 164 personas fallecidas y 971 heridas, además de 30 réplicas registradas desde los dos eventos principales.
Ante la magnitud de la tragedia, las autoridades venezolanas decretaron el estado de emergencia y mantienen desplegados organismos de socorro y equipos especializados para atender a los afectados y evaluar los daños ocasionados por los sismos.
La situación ha generado preocupación en toda la región, especialmente por la estrecha relación geográfica entre ambos países, que comparten una frontera de más de 2.200 kilómetros, lo que facilita la articulación de esfuerzos humanitarios y de asistencia ante este tipo de desastres naturales.














