Junior de Barranquilla se coronó campeón del fútbol colombiano por duodécima vez en su historia tras superar a Atlético Nacional en la serie final. Aunque cayó 1-0 en el partido de vuelta disputado en Medellín, el conjunto rojiblanco hizo valer la contundente victoria 3-0 conseguida en Barranquilla para quedarse con el título y desatar la celebración de su afición.
El equipo dirigido por Alfredo Arias volvió a demostrar su fortaleza en las instancias decisivas y alcanzó el bicampeonato, consolidando uno de los momentos más exitosos de los últimos años para la institución barranquillera.
En un Atanasio Girardot completamente lleno, Atlético Nacional intentó desde el inicio revertir la amplia desventaja obtenida en el compromiso de ida. Sin embargo, se encontró con un Junior sólido, ordenado en defensa y dispuesto a disputar cada balón con intensidad.
Aunque el conjunto antioqueño logró ponerse en ventaja gracias a un gol de Edwin Cardona, las aspiraciones de remontada se vieron seriamente afectadas cuando Alfredo Morelos desperdició un tiro penal, una acción que terminó marcando el rumbo definitivo del encuentro.
Junior respondió con disciplina táctica y sacrificio colectivo. Jugadores como Rivera, encargado de neutralizar a Morelos durante gran parte de la serie, fueron fundamentales para contener el poder ofensivo del rival. Además, el equipo barranquillero generó opciones de peligro mediante rápidas transiciones ofensivas, aunque no logró ampliar el marcador.
Durante varios pasajes del encuentro, Nacional buscó acercarse en el marcador, incluso con acciones que terminaron estrellándose en los postes y un gol anulado por fuera de lugar. Sin embargo, la diferencia conseguida en Barranquilla terminó siendo insuperable.
En los minutos finales, los rojiblancos defendieron con determinación la ventaja global y resistieron la presión del conjunto local. Cuando el árbitro decretó el final del partido, los jugadores de Junior celebraron con emoción una nueva conquista que quedará en la historia del club.
Con este nuevo título, Junior alcanza su estrella número 12, ratifica su condición de protagonista del fútbol colombiano y le entrega una nueva alegría a Barranquilla, que volvió a vestirse de rojo y blanco para celebrar una consagración inolvidable.













