- Con una actuación dominante de principio a fin, Junior de Barranquilla goleó 3-0 a Atlético Nacional en el estadio Romelio Martínez y tomó una importante ventaja en la final del fútbol colombiano, acercándose a la anhelada estrella número 12.
Ante un escenario completamente lleno y una afición que convirtió el Romelio Martínez en una verdadera fiesta rojiblanca, el equipo dirigido por Alfredo Arias salió decidido a imponer condiciones desde los primeros minutos y encontró rápidamente recompensa a su intensidad ofensiva.
La apertura del marcador llegó apenas al minuto 7, luego de una jugada que inició con un cambio de frente de Sarmiento hacia Barrios. Tras un remate rechazado por el arquero Harlen Castillo, el balón quedó servido para Bryan Castrillón, quien no desaprovechó la oportunidad y envió el balón al fondo de la red para decretar el 1-0.
El conjunto barranquillero mantuvo el control absoluto del compromiso durante la primera mitad, sometiendo a un Atlético Nacional desconcertado e incómodo ante la presión constante del rival. La superioridad rojiblanca se reflejó nuevamente en el marcador al minuto 35, cuando Jhomier Guerrero desbordó por la banda y asistió a Luis Muriel, quien definió con potencia para ampliar la ventaja.
El dominio de Junior pudo ser aún mayor antes del descanso, pero varias oportunidades desperdiciadas evitaron una diferencia más amplia frente a un conjunto antioqueño que tuvo serias dificultades para generar peligro.
En el inicio del segundo tiempo apareció nuevamente la figura de la noche. Luis Muriel, uno de los grandes referentes del equipo, provocó un penalti tras ser derribado dentro del área y fue el encargado de ejecutar el cobro. Con categoría y precisión venció a Castillo para firmar el 3-0 definitivo y desatar la euforia de los miles de aficionados presentes.
El delantero soledeño estuvo cerca de completar su triplete en varias ocasiones y abandonó el terreno de juego en medio de una emotiva ovación, siendo reconocido como el gran protagonista de la final de ida.
Por su parte, Nacional nunca logró reaccionar. La presión, el orden táctico y la efectividad de Junior neutralizaron las principales armas ofensivas del cuadro verdolaga, que terminó mostrando señales de frustración durante varios pasajes del encuentro.
Con esta contundente victoria, Junior dio un paso gigante hacia el título, aunque la serie todavía no está definida. El compromiso de vuelta se disputará el próximo 8 de junio en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, donde el conjunto barranquillero buscará defender la ventaja y alcanzar una nueva consagración en el fútbol colombiano.
La ilusión de la estrella 12 está más viva que nunca en Barranquilla.














