Congestión en el tráfico a pesar de cierres viales en la calle 72 y vías de acceso, previo al primer partido de la final de la liga colombiana entre Junior y Atlético Nacional.
Las puertas del Romelio Martínez se abrieron a las 4:30 de la tarde y el ingreso paulatino de aficionados anuncia que por lo menos una hora antes de que ruede el balón se llene el aforo de más de 8.000 hinchas que tiene el escenario deportivo.
Alrededor del estadio hay ambiente de fiesta y abunda la venta de camisetas rojiblancas.
Más de 1.000 policías tienen el control del estadio y sus alrededores, según anunció el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, general Miguel Camelo.
Se ha solicitado a los aficionados apoyar a las autoridades que tienen el control del espectáculo.














