Lo que debía ser una celebración especial por el Día de las Madres terminó en una tragedia que hoy permanece bajo un manto de silencio. Said David Taboada Corrales, un hombre de 48 años descrito por su familia como un trabajador ejemplar y padre dedicado, fue asesinado la noche del pasado domingo 10 de mayo en el sector de Villa Mojón, barrio Santa María, en el sur de Barranquilla.
Según el relato de su hijo mayor, el fatal hecho ocurrió alrededor de las 10:00 p. m. Taboada había salido de su residencia en el barrio Siete de Abril con un propósito simple: comprar meriendas para sus hijas pequeñas, una de ellas de tan solo 3 años.
Sin embargo, su camino se cruzó con un atentado sicarial dirigido hacia otra persona. Al parecer, Taboada presenció el ataque y los victimarios, en un intento por eliminar cualquier testigo, arremetieron contra él. Recibió un impacto de bala en la cabeza que le segó la vida de forma instantánea en el lugar de los hechos.
Mientras que el objetivo inicial del atentado sobrevivió, pese a recibir ocho disparos, y se encuentra en estado grave, Said no corrió con la misma suerte.
“Los asesinos, como al no querer dejar testigos ni nada, no sé si mi papá los conocía o qué, también decidieron asesinarlo a él. Pues la persona a la que le hicieron el atentado, he escuchado que no está muerta, se encuentra grave. Y a mi papá sí me lo mataron ahí mismo, le pegaron un tiro en la cabeza y pues quedó tirado ahí mi papá”, contó entre sollozos el joven.

Una de las mayores denuncias de la familia es la invisibilidad del caso. A pesar de la gravedad del suceso, el hijo de la víctima asegura que el crimen no ha sido reportado en los medios de comunicación (hasta ahora que lo hizo Impacto News) y que hubo una celeridad inusual en el levantamiento del cuerpo sin que se brindara información clara a los allegados.
Minutos antes de su muerte, Said mantenía contacto con su madre, quien reside en el barrio La Luz. En un último gesto de afecto, le envió mensajes expresándole su amor y prometiéndole una sorpresa y un regalo por su día. Media hora después de ese intercambio, la familia recibió la llamada que confirmaba su asesinato.
“Él estaba pendiente siempre de mi abuela, iba allá a visitarla. Incluso ese mismo día en la noche, él le estaba escribiendo, le decía cosas lindas como ‘mami linda, te amo’. Al rato llaman y dan la noticia de que a mi papá lo asesinan, como a la media hora de él haberle escrito a mi abuela todas esas palabras el Día de las Madres”, detalló.
Al día de hoy, el caso se encuentra estancado ante lo que los familiares denominan la “ley del silencio”. En el sector donde ocurrió el homicidio, el temor impera y nadie se atreve a dar testimonios o información sobre los responsables. La familia de Said David Taboada Corrales clama por justicia y pide que su muerte no quede como una cifra más en la sombra de la impunidad.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle
Redacción: Luis Ángel Terán














