Escurinho, cuyo nombre de pila era Benedito Custódio Ferreira, llegó al Junior en 1966, año de su reaparición en el fútbol profesional colombiano, y estuvo hasta 1968. Jugó 65 partidos y marcó siete goles.
Fallecido el 12 de diciembre de 2020, a la edad de 90 años, Escurinho es considerado ídolo del Fluminense. En Brasil era apodado ‘Flecha Negra’ por su gran velocidad, que valió para que, en Barranquilla, el narrador deportivo Tomás Barraza Manotas lo bautizara como el ‘Conejo’.
Con Fluminense jugó 490 partidos y marcó 110 goles. También disputó varios partidos con la selección brasileña.
La falta de efectividad de Escurinho con Junior inspiró una canción que fue grabada en 1967 por la orquesta de Pacho Galán, la cual hacía referencia a que el brasileño corría y corría, pero no marcaba goles.
“A un negrito sandunguero, lo trajeron a jugar, recorría toda la cancha, pero no podía anotar. Y la gente le gritaba mete el gol que hay que ganar”, dice la primera estrofa de la pieza musical, cuya letra también es de Tomás Barraza.
“Con su juego endemoniado, que causaba sensación, pero al llegar a la puerta se le acababa el carbón. Y la gente le gritaba mete el gol que hay que ganar”, dice la segunda.
Al final, la canción hace mención al día en que Escurinho por fin puso punto final a su racha y logró marcar ante la portería rival.
“Pero todo no es lamento porque su día le llegó, con un pase bien servido al portero fusiló. Y anotó y anotó, el negrito Escurinho; y anotó y anotó, el conejito Escurinho”.

Luego incluye la narración del gol del brasileño en la voz de Tomás Barraza, quien nombra a Joaquín Pardo, Othon Alberto Dacunha, Ayrton, Toño Rada, el ‘Copete’ Dida y finalmente a Escurinho.
En medio de su relato hace referencia de que el gol de Escurinho fue con la derecha, tomando en cuenta que el jugador brasileño era zurdo.
Paiva ya acumula 22 partidos sin hacerse presente en el marcador. El paraguayo, que fue adquirido por Junior al Olimpia, se perdió los dos primeros juegos de la Liga (Tolima y Millonarios) por suspensión y estuvo ausente por lesión contra Bucaramanga e Internacional.
Incluidos los dos encuentros de Superliga contra Santa Fe y de Copa Libertadores contra Palmeiras y Cerro Porteño, suma siete titularidades y ocho suplencias.
Tras el último partido de Junior contra Llaneros, que el equipo tiburón ganó 2-0, el técnico Alfredo Arias respondió a un interrogante por la falta de efectividad de Guillermo Paiva.
“Ya nos pasó, el semestre pasado tuvo también una rachita que no convirtió y fue a Medellín y para nosotros fue el gol del campeonato porque le ganamos a Nacional en Medellín (el partido terminó 1-1)».
Paiva marcó 12 goles en 2025 y fue influyente en la final de la Liga contra Tolima, con dos asistencias para gol en el partido de ida, en Barranquilla. Pero, este año, no solo perdió la titular en Junior, sino que es el único delantero del equipo que no ha marcado gol y en sus últimas apariciones poco ha contribuido a la construcción de juego ofensivo, uno de sus puntos fuertes.
“Guillermo es importante, primero que nada porque nos sacó campeón, ese gol (a Nacional) nos llevó el campeonato. Si no lo hacíamos, capaz que no hubiésemos podido seguir. Se le va a dar, es cuestión de que pueda lograr el primer gol y se le van a dar varios”, dijo Arias.
El timonel uruguayo destacó todo lo que Paiva le aporta al equipo y que muchas veces pasa desapercibido para la gente. Aspira que al paraguayo pronto se le abra el arco y, mientras eso sucede, pide seguir creyendo en él.
“Todos estamos deseando que se le dé el gol, seguramente se le va a dar en un momento importante como se le dio el año pasado. No me pone nervioso para nada que no convierta porque están convirtiendo otros. Creo que un muchacho que nos dio tanto el semestre pasado y nos sacó campeón se merece el apoyo de todos”, concluyó Arias.













