Real Sociedad no levanta este trofeo desde 2021, cuando ganó la final de la edición de 2019-20. Hace cinco años. El Atlético retrocede mucho más. Su décima y última Copa data de 2013, hace trece años, ya con Simeone al frente y con Koke en el campo.
Ha sido invencible el Atlético en cada uno de sus últimos nueve enfrentamientos contra la Real, que venció la única final de la Copa que ha enfrentado a ambos a lo largo de la historia. Hace 38 años, el 27 de junio de 1987, en La Romareda, tras el 2-2 y la prórroga, en los penaltis.
El descanso ha sido prioritario en los últimos días para el Atlético de Madrid tras la clasificación para las semifinales de la Liga de Campeones con un extenuante partido de vuelta contra el Barcelona, el pasado martes, rumbo a la final de la Copa del Rey con 94 horas entre el fin de un duelo y el principio de otro, ambos concluyentes.
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Son duda David Hancko y José María Giménez. El central eslovaco, un titular indiscutible, ha sido baja los dos últimos encuentros por una torcedura de tobillo hace una semana contra el Barcelona.
La titularidad parece segura de Antoine Griezmann, ante ‘su’ final. Es el partido que cierra un círculo entre el equipo que lo lanzó al primer nivel y el conjunto con el que alcanzó las cotas más altas, cuando se avecina su despedida de España para jugar en el Orlando City a partir del próximo julio. A su lado es indudable Julián Alvarez, igual que Giuliano Simeone y Ademola Lookman por los extremos.
También se espera a Koke Resurrección, el capitán. Es el único jugador que queda en el equipo de la final de Copa ganada en 2013 en la prórroga ante el Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu. Suyo fue el pase del gol definitivo de Joao Miranda en el minuto 98.
Enfrente, la Real Sociedad aterriza en la capital hispalense con la mochila llena de ilusión por disputar una final con público 38 años después. La afición se ha desplazado en masa recorriendo la península de arriba a abajo, y el objetivo no es otro que alzar la cuarta Copa del Rey en la historia del club.
El equipo llega descansado y al alza desde la llegada de Pellegino Matarazzo, y ha demostrado su solvencia en escenarios de alto nivel y exigencia.














