Dirley Silva, odontĂłloga, especialista en AuditorĂa de Servicios de Salud y coordinadora del programa de Salud Bucal, de la AlcaldĂa de Barranquilla, tiene claras sus prioridades: Dios, su familia y el servicio a la comunidad.
Hace cinco años, tras ganar un concurso de méritos, se vinculó al Distrito desde la Oficina de Salud Pública, en la que junto a su equipo implementa estrategias de acompañamiento y seguimiento en el marco de las rutas integrales de atención en salud. Su labor busca fortalecer la cultura del autocuidado y reducir los riesgos asociados a enfermedades bucales en la comunidad barranquillera.
El programa tambiĂ©n se articula con entidades del sector salud y secretarĂas como EducaciĂłn, GestiĂłn Social y la Gerencia de Ciudad, permitiendo ampliar el alcance de las campañas y llegar a diferentes sectores de Barranquilla.
A través de la prevención, el acompañamiento y la educación, produce sonrisas sanas en la ciudad.
Para Dirley, el reto diario es claro: generar conciencia. Y es que la salud bucal no solo impacta la sonrisa, sino todo el cuerpo. Como ella resalta, “en una ciudad tan alegre y espontánea como Barranquilla, sentirse bien tambiĂ©n significa poder sonreĂr con confianza proyectando lo mejor de cada persona”.
Pero fuera del consultorio y las jornadas laborales, Dirley es puro sabor currambero, puesto que le encanta bailar salsa con su esposo y disfrutar momentos sencillos, como ir a los diferentes parques de la ciudad con sus hijos, para recopilar momentos de valor y recuerdos positivos que marcan en la vida.
Dirley siente a Barranquilla como un llamado al servicio. Para ella, esta ciudad representa amor, sentido de pertenencia y la oportunidad de aportar con amor desde su vocaciĂłn.














