El nombre de Marco Méndez fue durante años sinónimo de éxito en la televisión mexicana. El actor participó en múltiples producciones lo consolidó como una figura habitual en las telenovelas, donde destacó por su imagen de galán y por personajes que lo posicionaron en el radar del público latinoamericano.
No obstante, el paso del tiempo y las transformaciones dentro de la industria audiovisual modificaron el rumbo de su carrera. La disminución de oportunidades, sumada a la inestabilidad propia del medio, llevó al actor a tomar una decisión determinante; buscar nuevas alternativas económicas fuera de los sets de grabación.
Lejos de insistir en un camino cada vez más incierto, Méndez optó por trasladar su vida a Michoacán, donde encontró en el sector agrícola una oportunidad de estabilidad. Allí se vinculó directamente con el cultivo de aguacate, una actividad que forma parte de la tradición de su familia y que hoy representa su principal fuente de ingresos.
Este cambio no solo implicó una transformación laboral, sino también personal. El actor dejó atrás el ritmo acelerado de la capital mexicana para adoptar una rutina enfocada en el trabajo en el campo, rodeado de naturaleza y con una dinámica mucho más tranquila.
“Me ha ayudado mucho. Tienes que diversificarte para que los bajones no te peguen tan fuerte. De toda la vida, mi familia se dedica a eso. Me gusta mucho el campo, los animales. Es algo que llevo en la sangre y con lo que crecí. Ha sido un soporte muy importante”.
A lo largo de su trayectoria, también enfrentó cambios en su imagen que influyeron en los papeles que le ofrecían, lo que terminó marcando una transición natural hacia otro tipo de proyectos y decisiones de vida.
Actualmente, su día a día transcurre entre cosechas y labores agrícolas, aunque mantiene un vínculo activo con la actuación.
“Ahora ya me regresé a vivir a mi ciudad y vengo cuando hay trabajo. Allá llevo una vida más tranquila, nada de estrés. Es una vida campirana”, agregó.
Si bien no ha abandonado por completo su carrera artística, el actor ha dejado claro que su prioridad ya no está en la televisión. Su última aparición en este formato se remonta a hace un par de años, mientras continúa explorando nuevas oportunidades en el teatro y otras producciones, combinando así dos facetas que hoy definen su presente.














