Con firmeza y sin alternativas, el Juez 19 Penal Municipal con funciones de control de garantías decidió este martes 17 de marzo enviar a Juan David Taboada Olivera a la Penitenciaría El Bosque, tras ser imputado por los delitos de secuestro extorsivo agravado, porte ilegal de armas y homicidio agravado en calidad de coautor.
La decisión se tomó en el marco del proceso judicial por el brutal asesinato de dos hermanas de 14 y 17 años, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una zona enmontada de Malambo diez días después de su desaparición, ocurrida el pasado 18 de febrero.

El juez determinó que existían inferencias razonables de autoría y participación en los delitos por los que fue imputado Taboada, principalmente en el homicidio agravado y porte ilegal de armas, uno de los argumentos centrales presentados por la Fiscalía para solicitar la medida de aseguramiento en centro carcelario.
Además, respaldó la tesis de la Fiscalía, que catalogó al imputado como un peligro para la comunidad y las víctimas, y consideró que existía riesgo de no comparecencia, reforzando la necesidad de que la medida fuera privativa de la libertad.
“No hay otra medida que quepa aquí ni la medida no privativa de la libertad ni la detención domiciliaria”, señaló el juez durante la audiencia.

También precisó que, aunque la Fiscalía no fundamentó de manera completa la posible obstrucción a la justicia, la ley protege especialmente a los menores de edad, y en este caso las víctimas eran adolescentes.
Según las investigaciones, las hermanas salieron de su casa en el barrio La Sierrita de Barranquilla el pasado 17 de febrero para asistir a una fiesta en Malambo.
En la vivienda donde se encontraban habría llegado un hombre acompañado de dos mujeres, una de las cuales tomó el celular de una de las menores y alertó a un joven apodado Fabián, presunto novio de una de las víctimas.

Este habría informado que su pareja presuntamente pretendía entregarlo a la banda ‘Los Pepes’, lo que provocó que ‘El Menor’, de 17 años, en un acto de venganza, disparara a la adolescente de 14 años. Posteriormente, Juan David, apodado ‘Tata’, y otra persona conocida como ‘El Mono’ habrían degollado a la hermana mayor.
Alias Tata y alias El Mono, en compañía de otras personas, habrían retenido y mantenido en cautiverio a las víctimas antes de causarles la muerte.
Tras cometer el crimen, habrían enviado mensajes a la madre de las menores exigiendo dinero por una supuesta liberación que nunca llegaría.

Según los elementos materiales probatorios, El Mono habría disparado contra la menor de 14 años y, junto con Tata, habría ocasionado la muerte de la hermana mayor.
El fiscal del caso explicó:“En la muerte de la menor de 14 años, el Tata, presuntamente, fue coautor de este homicidio, tuvo dominio del hecho y estuvo de acuerdo con el Mono en que eso era lo que había que hacer.
Con respecto a la otra menor de 17 años, un declarante indica que, cuando esta le dio la espalda al Tata, este comenzó a asfixiarla; el Tata y el Mono se la llevaron con la boca tapada hasta donde estaba la hermana menor muerta.
El Tata también tuvo un papel protagónico, ya que, presuntamente, cogió por el cuello a la hermana mayor para que el otro joven le causara la muerte con arma blanca”.
Juan David y ‘El Menor’ fueron localizados en la clínica Altos de San Vicente tras sufrir un accidente en moto el 26 de febrero.
La ubicación se logró gracias a que uno de los celulares utilizados para extorsionar a la madre de las víctimas fue detectado por el Gaula de la Policía, y fue el mismo adolescente quien entregó las coordenadas de los cuerpos, encontrados el 28 de febrero en una zona enmontada de Malambo.
Por su parte, ‘Fabián’, que habría estado en la vivienda por ser el novio de una de las hermanas, huyó a Venezuela y fue abatido por la policía de ese país durante un enfrentamiento armado.

El defensor del imputado, Rogelio Roldán, presentó un recurso de apelación que será resuelto por reparto por un juez del circuito de Barranquilla.
La decisión judicial mantiene en el centro de atención la gravedad de los hechos y la protección de los derechos de las víctimas, marcando un precedente en la forma como se tratan los crímenes que afectan a adolescentes.














