El exconcejal Estefanel Gutiérrez logró 96.799 sufragios y se consolida como la mayor votación histórica en el departamento, superando lo logrado hace cuatro años por la liberal Jezmi Barraza, quien alcanzó 87.808 votos.
En diálogo con , el recién electo representante a la Cámara se refirió a las claves de su victoria, así como a los proyectos que impulsará en este nuevo reto político.
Hemos llevado una propuesta muy seria a cada rincón del departamento del Atlántico. Salimos a contarle a la gente sobre la transformación de Barranquilla y lo hicimos como equipo. Este equipo llegó primero a soñar y hoy a trabajar para que lo que está pasando en la ciudad también pase en el resto del departamento.
La gente le cree a este proyecto, que ha venido transformando realidades, y hoy, como equipo, vamos a llevar ese mismo modelo al Atlántico. Estoy muy agradecido con los atlanticenses por ese tremendo respaldo.
Tenemos unas reclamaciones muy claras como equipo y, por supuesto, también de manera individual. Lo hemos venido diciendo en cada municipio del Atlántico.
Primero, el desmonte del antiguo puente Pumarejo. Hemos sido claros en que retrasa el desarrollo de la ciudad. Ese proyecto genera alrededor de 25.000 empleos en el puerto de Barranquilla, pero si se desmonta el antiguo puente, podríamos hablar incluso de cerca de 100.000 empleos, porque municipios como Sabanagrande, Malambo y Soledad podrían convertirse en verdaderos epicentros logísticos.
Hemos planteado que Barranquilla asuma la operación de su aeropuerto. Hemos sido claros en que ese aeropuerto no se parece a la ciudad que hoy somos: una ciudad de grandes eventos, con un ecosistema turístico en crecimiento.
Nuestra voz va a sonar fuerte en Bogotá. Vamos a impulsar proyectos para las vías terciarias del departamento y también la construcción de un hospital en el sur del Atlántico. También es importante elegir alcaldes que entiendan cómo funciona el modelo de Barranquilla, para que, trabajando de manera conjunta, podamos traer recursos y convertir esas ideas en realidades.
Hoy somos la fuerza política más importante de la región y del país. En el Atlántico ganamos la Cámara en 20 de los 23 municipios. Estoy convencido de que con mis colegas vamos a hacer un trabajo muy importante, porque la gente cree en este modelo.
Ahora vamos a elegir alcaldes en el área metropolitana y en los municipios del departamento que serán aliados de este proyecto. Hoy la gente ya no quiere discursos ni carreta; quiere resultados. La gente sueña con que, así como un niño de Barranquilla puede estudiar en un colegio con doble titulación, infraestructura de calidad, bilingüismo y alimentación escolar, eso también sea un derecho para los jóvenes de Luruaco, Sabanagrande o Manatí.
En eso vamos a enfocarnos. La votación que obtuvo este equipo refleja que el Atlántico quiere una transformación real en su territorio.
Frente a Barranquilla y el Atlántico hemos sido claros. Ganó el equipo de Álex en 20 de los 23 municipios, con una votación significativa. Ese es un mensaje claro de que la gente cree en este modelo de ciudad.
En términos de Cámara, hubo incluso un aumento del 30 %, cerca de 50.000 votos más. Eso ratifica que este es un proyecto serio y de resultados. Ahora vamos por los municipios del Atlántico. Vamos a trabajar en equipo porque sabemos cómo administrar lo público.
Hemos llevado un mensaje claro: así como Barranquilla creció en educación, en un modelo de salud sólido, en recuperación de espacios públicos, en atención a niños con discapacidad, en mejoramiento de vivienda y subsidios habitacionales, eso también debe pasar en el Atlántico.
Eso ocurrirá el día en que se elijan personas con la capacidad de administrar bien los recursos públicos.
Estoy convencido de que ese modelo de gobierno nacional ha sido nefasto. En el caso de Barranquilla, no han puesto una sola cabuya en el Malecón.
Hoy administran cerca de 547 billones de pesos en un presupuesto que ni siquiera fue estudiado con enfoque regional. No tenemos inversión por fuera del Sistema General de Participaciones. Incluso, hay un proyecto en curso que consideramos un robo disfrazado de contribución, que es la valorización que nos quieren imponer en el Atlántico.
En política vienen a buscar votos, pero no han acompañado a los territorios para sacar adelante muchas iniciativas de los mandatarios locales. La gente ya entendió que hay que elegir líderes que vayan más allá de la polarización, de los discursos de odio, de dividir entre ricos y pobres.
Hoy lo primero que necesita Colombia es seguridad. Con seguridad llega la inversión y con la inversión vienen las transformaciones en educación, en parques y en lo social.














