Cuidar el planeta no es una responsabilidad exclusiva del hogar; es un compromiso que llevamos con nosotros y que cultivamos minuto a minuto, incluso desde nuestro lugar de trabajo. Convertir nuestra oficina en un entorno amigable con el medioambiente implica, ante todo, un cambio de mentalidad.
En la oficina podemos contribuir activamente a la sostenibilidad y al uso responsable de recursos. El reciclaje, por ejemplo, no es solo separar papel, plástico y orgánicos, también implica gestionar adecuadamente los desechos y promover prácticas responsables en su disposición.
El recurso de energía juega un papel importante en nuestra jornada laboral, Adoptar hábitos sencillos, como apagar los equipos al finalizar el día o aprovechar la luz natural, contribuye a reducir la huella de carbono y a mitigar los efectos del cambio climático.
Asimismo, el cuidado del agua es fundamental, ya que es un recurso vital. Por eso, la Alcaldía dispone de grifos ahorradores que permiten optimizar su consumo, invitándonos a hacer un uso consciente de este recurso.
Hagamos uso correcto de la energía, el agua y la forma en que depositamos nuestros residuos Así, lograremos que nuestra oficina sea parte activa de la solución y un ejemplo de compromiso ambiental.














