El pasado lunes 12 de enero, un hecho de inseguridad mantiene en alerta al exfutbolista Freddy Guarín y a su entorno cercano, ya que la finca de su propiedad, ubicada en Rionegro, Antioquia, fue escenario de un violento robo que dejó a uno de sus trabajadores en estado grave y generó preocupación entre sus familiares, empleados y seguidores.
Según relató el propio Guarín a través de un video difundido en redes sociales, varios hombres ingresaron a la propiedad, revolcaron distintas habitaciones y sustrajeron objetos de valor. Sin embargo, el exjugador de la Selección Colombia aseguró que lo más grave del hecho no fue la pérdida material, sino la agresión que sufrió uno de los empleados, quien permanece delicado de salud tras el ataque.
En su testimonio, el exfutbolista expresó su tristeza e impotencia por lo ocurrido, señalando que el episodio lo afectó profundamente al ver a su equipo de trabajo expuesto a una situación de violencia. Guarín también explicó que, por fortuna, ni él ni su familia se encontraban en la finca al momento del robo, lo que evitó consecuencias aún más graves.
A pesar del impacto emocional, el exmediocampista confirmó que el resto de los trabajadores se encuentra fuera de peligro, aunque reconoció que el miedo y la tensión persisten tras lo sucedido. El caso ya es materia de investigación, mientras se busca identificar a los responsables del ataque.
Tras hacer público lo ocurrido, Guarín recibió una ola de mensajes de solidaridad por parte de colegas del fútbol, aficionados y amigos, quienes le expresaron apoyo en este momento difícil. Por ahora, el exjugador insiste en que su principal interés es que se haga justicia y que hechos como este no vuelvan a repetirse.














