La tarde de este martes, el barrio donde creció Albeiranis Paola, la niña de 7 años asesinada por su padre en Soledad, se llenó de globos blancos, carteles y miradas apagadas. Entre rezos y sollozos, familiares, vecinos y compañeros de escuela acompañaron el féretro blanco que avanzó lentamente por las calles, en un acto marcado por el dolor colectivo.














