La causa de la piel grasa es la producción excesiva de sebo.
Esto se debe a varios factores, como el estrés, una dieta desequilibrada con demasiada grasa y azúcar, y el consumo de alcohol.
Las hormonas también pueden causar una piel grasa. En muchos casos, las hormonas son las responsables de la piel grasa, como resultado, en comparación con la piel normal o seca, la piel grasa se mantiene tensa durante más tiempo y las arrugas aparecen más tarde.
Sin embargo, la piel grasa requiere un cuidado especial, ya que suele ser propensa a las impurezas. Para limpiar la piel se recomienda productos con ácido salicílico. Esto ayuda a limpiar los poros en profundidad. Para su cuidado, en la mañana deben utilizarse sérums seborreguladores y una crema hidratante ligera a base de agua. Para la noche, lo mejor son los ingredientes activos, los cuales mejoras y regulan la producción de grasa. Estos son: el retinol, ácido glicólico y ácido salicílico.
La clave para una piel limpia es utilizar productos que hidraten sin aportar un exceso en grasa.














