- El Consejo de la CONMEBOL eligió por unanimidad a Barranquilla como anfitriona de la final única del certamen continental en 2026, marcando un nuevo hito deportivo para la región Caribe.
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, confirmó desde Perú la designación oficial, tras un proceso de evaluación de candidaturas dentro del gobierno del fútbol sudamericano. El anuncio lo realizó en su cuenta de X, donde destacó el valor de llevar el evento a la capital del Atlántico y agradeció el respaldo institucional que impulsó la postulación.
La decisión fue comunicada por el presidente de la Confederación, Alejandro Domínguez, tras la deliberación del Consejo, subrayando la confianza en la ciudad para organizar un evento de alto impacto continental. En su declaración, señaló que la designación representa el reconocimiento a la cultura futbolera del país y al entusiasmo de la región Caribe como escenario natural para celebrar el deporte.
La selección de Barranquilla no solo posiciona la ciudad en el circuito de finales continentales, sino que abre un nuevo capítulo de proyección internacional para el estadio y la infraestructura local, que deberán responder a la logística de una final única, con audiencias globales, turismo deportivo y exigencias de producción, transmisión y seguridad propias de un evento Conmebol.
Entre las personas y entidades mencionadas por el mandatario en su mensaje estuvieron Domínguez, la Federación Colombiana de Fútbol representada por su presidente Ramón Jesurun, así como el comité organizador de la Conmebol. El alcalde resaltó que la final será una oportunidad para mostrar la energía de la ciudad, su hospitalidad y la pasión de los hinchas, elementos clave en la narrativa futbolera de la región.
Expertos en economía del deporte proyectan que la realización de la final en Región Caribe dinamizará sectores asociados a turismo, comercio y entretenimiento, especialmente bajo el sello de eventos deportivos de un solo partido, un formato que concentra audiencias y multiplica impactos mediáticos.
Con esta elección, Barranquilla se perfila a cerrar 2026 como epicentro del fútbol sudamericano, reforzando su tradición deportiva e iniciando desde ya la preparación para asumir uno de los compromisos de mayor visibilidad continental.














