Mucha gente cree que los bonos y las acciones son prácticamente lo mismo, pero la verdad es que conllevan riesgos, rendimientos y beneficios muy diferentes.
Acciones: son las partes en las que se divide el capital de una empresa. Cuantas más acciones compres, mayor será la parte que poseas de esa empresa.
Bonos: son instrumentos de deuda que emite una empresa o administración pública para financiarse. No hay capital y tampoco obtienes ninguna propiedad. Básicamente, estas prestando dinero y recuperándolo con intereses.
Para obtener beneficios con las acciones, primero hay que evaluarlas y después venderlas en la bolsa. Por otra parte, los bonos proporcionan un interés fijo a largo plazo. Es una buena manera de tener un ingreso pasivo estable. Se gana capital cuando se venden las acciones a un precio superior al que se pagó por ellas.
Hay tres tipos de renta fija:
- Cada 6 meses (bonos y pagarés del Tesoro).
- Solo al vencimiento (letras del Tesoro).
- Semestralmente, trimestralmente, mensualmente (bonos corporativos).
Venta: como ya hemos visto, para obtener beneficios de las acciones hay que venderlas. También puedes obtener beneficios obteniendo bonos si su valor a aumentado y valen más de lo que pagaste por ellos.
Sin embargo, esto va en contra del propósito original de la inversión. El objetivo es diversificar las acciones, preservar el capital y disponer de un colchón en caso de que el mercado caiga.














