En los últimos días, el Vaticano confirmó la renuncia del obispo peruano Ciro Quispe López, quien enfrenta un caso abierto por presuntas conductas inapropiadas y malversación dentro de la Iglesia, luego de ser vinculado con al menos 17 mujeres.
Ciro Quispe, quien lideraba la prelatura de Juli, en Perú, presentó su renuncia después de que se conocieran fotos, videos y audios comprometedoras que lo relacionarían con varias mujeres, entre ellas una monja y una abogada.
Al parecer, la situación habría salido a la luz luego de que una de sus supuestas amantes descubriera sus otras relaciones y, en medio de la indignación, filtrara conversaciones, imágenes y grabaciones del obispo.
El escándalo rápidamente tomó fuerza hasta llegar a los oídos del Vaticano, por lo que la Santa Sede, encabezada por el papa León XIV, aceptó la renuncia de Quispe y ordenó abrir una investigación formal por los cargos ya mencionados.
“La Iglesia debe rendir cuentas y no tolerará abusos de poder ni violaciones al celibato”, manifestó el pontífice al referirse al caso.
Actualmente, el expediente se encuentra en revisión por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y se espera que en los próximos meses se presente un informe oficial que detalle los hechos.
Por su parte, el obispo Ciro Quispe López rompió el silencio y aseguró que la polémica es producto de una campaña de difamación y desprestigio en su contra, negando haber recibido alguna denuncia o proceso legal, ya sea por parte de la justicia común o por las autoridades de la Iglesia.














