Russo cumplía con los requisitos que exigía Fuad ya que había sido, nada menos que campeón de la Copa Libertadores con Boca Juniors en 2007 y de primera división con Vélez, en 2005.
Los diálogos entre Char y Russo iban bien encaminados y hasta había un principio de acuerdo para que el argentino se convirtiera en el nuevo timonel del cuadro tiburón.
Pero en el remate del 2016, surgió la posibilidad de contratar al samario Alberto Gamero, que estaba jugando finales con el Deportes Tolima, pero quería tener un cambio de aires y qué mejor opción que el equipo más representativo de la Región Caribe.














